Hoy han sido dos horas de escuela. Y han ido mejor.
Mañana es festivo, así que la primera jornada completa (de nueve a doce) no será hasta el lunes.
Continuará...
jueves, 10 de septiembre de 2009
Primípara IV
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Primípara III
Para el tercer día cambiamos un poco la rutina. La mamá dejó a Camila en la escuela y el papá fue a recogerla. El cambio es más cómodo (para los papás, se entiende), pero no impidió que volvieran las lagrimitas... Poco a poco, nos decimos todos.
martes, 8 de septiembre de 2009
Primípara II
El segundo día de escuela ha sido más difícil. Camila quizá pensó que un día estaba bien, pero no dos, no se nos fuera a volver una costumbre...
Llegamos muy puntuales, de primeros, como conviene al título de la entrada, y Camila entró a su salón muy tranquila hasta que se dio cuenta de que iba a volver a quedarse sola. Nos quedamos un rato jugando con ella, pero cuando finalmente nos marchamos el llanto fue inevitable.
Según la profesora, lloró más que ayer, y se notaba en sus ojos, pero cuando regresamos estaba en el patio de recreo jugando tranquila y se despidió de todos mandando besos.
Por otro lado, Camila es la más pequeñita del curso (hay niños que le llevan casi un año) y eso se nota bastante en estos primeros días. Poco a poco se irá soltando.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Primípara
Hoy Camila estrenó colegio. Apenas estuvo hora y media, de 9 a 10.30 de la mañana (así serán los primeros días, los de "adaptación") y según el informe de la profesora, aunque ha llorado un poco (ha plorat una mica), en general todo ha ido bien (força bé).
El comienzo fue relativamente fácil. Llegó puntual, abrazada a su morralito y menos extrañada de lo que esperábamos. El único inconveniente fue que un compañerito (uno de los "grandes") no paraba de llorar y llamar a su mamá, y Camila no parecía muy convencida de querer quedarse en un lugar (por muy lleno de juguetes que estuviera) que tenía semejante efecto sobre los alumnos antiguos. Luego... bueno, luego, los papás prácticamente se escabulleron al primer descuido, y hora y media después, cuando regresaron, la chiquita parecía muy integrada y hasta se había agenciado una galleta. 
Dejar a Camila solita fue una experiencia extraña. Hasta ahora únicamente se había quedado sola con sus abuelitas y, el miércoles pasado, mientras nosotros íbamos a la reunión de padres, con sus tíos Walkiria y Leonardo, a los que ha visto montones de veces. Lo de hoy era otra cosa.
Como la escuela está a veinte minutos de casa y todavía está haciendo bastante calor, decidimos pasar la espera desayunando en un bar cercano y no nos habíamos acabado de sentar cuando sonó el teléfono: no era de la escuela, por supuesto, pero por la cara con la que nos miramos fue evidente que los dos nos habíamos imaginado a la chiquita (por un instante otra vez "la bebé") llorando desconsolada.
Al final, resultó que sí había llorado (una mica, como hemos dicho), y quizá para compensar esas lagrimitas antes de regresar a casa pasamos por el parque y fuimos a comprar frutas.
jueves, 3 de septiembre de 2009
jueves, 27 de agosto de 2009
Por el buen camino
Ayer,por primera vez desde que nació, Camila pasó 24 horas sin tomar leche materna. El desdete está siendo mucho más fácil para todos de lo que esperábamos y sólo falta suprimir una toma nocturna. El momento ha sido perfecto, pues Camila ya come y duerme muchísimo mejor, y también llora menos y razona más, así que todo resulta menos complicado y estamos más tranquilos. Se puede decir que estamos superando una primera etapa de independencia, y por suerte vamos por el buen camino.
jueves, 20 de agosto de 2009
Un año después
martes, 18 de agosto de 2009
Mes veinte
Un mes marcado por el sol y la playa, por las visitas de los primitos de Francia y los primitos de Bélgica, por un Ayayai en la rodilla que no se quería curar, por un montón de palabras nuevas, como "salchicha", "cáscara", "mon" (jamón), "cha" (horchata), por el comienzo del destete y por un mejor apetito.
El camilismo aquí.
miércoles, 12 de agosto de 2009
Salta que salta
Hoy, después de meses intentando saltar en la cama de los papás, puede decirse que Camila por fin aprendió a hacerlo. Estaba feliz de haberlo conseguido, y no paró de saltar y saltar como loca. Ahora tendremos que estar más pendientes, pues la recocha es impresionante.
domingo, 9 de agosto de 2009
Comunicación y favores
Camila le presta atención a todo lo que uno dice y entiende cada vez más cosas. Incluso participa en ciertas conversaciones, pues ya detecta algunos temas y palabras que le interesan. Es maravilloso ver cómo se apropia de las palabras que va oyendo y cómo aprende a usarlas. Lo bonito es que la comunicación es más fácil, y un efecto inesperado es que ahora le podemos pedir "favores" de cierta complejidad: empezamos hace tiempo diciéndole frases como "dale esto a tu papá", "lleva esto a tu cuarto", "trae un pañal", pero el otro día la mamá, que estaba en la ducha, se sorprendió al oírse decir: "Camila, porfa, tráeme la toalla roja, que está en el cuarto", y se sorprendió aún más cuando la chiquita se la llevó con una sonrisa. Ya nos la imaginamos cuando podamos pedirle que nos haga el café por la mañana.
