Camila se despertó ayer con el ojo un poco rojo y en la tarde ya lo tenía inflamado. Hoy fuimos a la pediatra y confirmó nuestras sospechas: conjuntivitis y mínimo tres días sin cole, pues es contagiosa.
Lo curioso fue que Camila no se enteró de que había ido al médico. Después de pasar casi todo el día feliz con la Iaia, se quedó profundamente dormida en el puf justo quince minutos antes de la cita. Fue imposible despertarla, así que la mamá le puso el abrigo, se la llevó a hombros hasta el carro, la amarró a la sillita, la llevó hasta el centro médico, la bajó en brazos, la pediatra la atendió, le revisó el ojo y le auscultó los pulmones (pues también tiene algo de tos), la mamá la sacó de nuevo en brazos, la acomodó en el carro, la llevó a casa y la volvió a poner en el puf, donde durmió plácidamente durante una hora más. Estaba "pofunda, pofunda, pofunda", como decía su abuelita tata cuando pequeña.
martes, 16 de marzo de 2010
Pofunda, pofunda, pofunda
martes, 9 de marzo de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
Mamá feliz
Ya hay muchas cosas que a Camila le gustan y que comparte con la mamá, como comer chirimoya, armar rompecabezas y jugar con plastilina, pero hoy hubo dos momentos especialmente emocionantes.
1. Camila probó los macarrones con roquefort de la mamá y le gustaron tanto que se los cambió por sus macarrones boloñesa.
2. Antes de irse a la cama, la chiquita dijo que quería hacer "pipi" y se fue para el baño con un libro de postres. Estuvo un largo rato mirando las fotos, señalando sus ingredientes favoritos y diciendo "hummm, rico".
La mamá está encantada imaginándose todos los platos con queso azul y todos los postres que preparará con Camila en el futuro. "Hummm, rico".
domingo, 28 de febrero de 2010
Delfín blanco
El jueves pasado Camila tuvo su última clase de natación del trimestre. Estuvo espectacular. Nadie creería que hace un par de semanas la piscina hizo derramar tantas lágrimas. La clase duró 45 minutos en los que Camila nadó muy bien y estuvo sonriente y juiciosa. Al final le dieron el título de delfín blanco. Para los papás, claro está, el delfín blanco más bonito del mundo mundial.
sábado, 20 de febrero de 2010
Mes veintiséis
Éste fue un mes muy frío, muy lluvioso y muy casero. Los papás tenían bastante trabajo, así que Camila se quedó casi todos los días a comer y dormir en el cole. Su vida social comienza a ser más intensa que la de sus padres, pues sus amiguitos empiezan a cumplir tres años y la invitan a todas las fiestas. A final de mes vino Julieta y las dos primitas pasaron unos días muy felices, como puede verse en las fotos.
domingo, 14 de febrero de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
Visita de Julieta
Julieta vino a pasar unos días donde la Iaia y ayer nos vino a visitar. Las dos primitas estuvieron felices pese a que Camila ha estado con un poco de fiebre. Se entienden muy muy bien. La Iaia les tiene muchos planes, así que ojalá Camila se termine de mejorar pronto para que pueda disfrutar al máximo de su querida "Güieta".
jueves, 4 de febrero de 2010
Como pez en el agua
Hoy por fin Camila se quedó feliz y tranquila en la piscina. Últimamente había llorado bastante e incluso habíamos pensado desistir y esperar un tiempo para retomar las clases si la cosa no cambiaba, pues la idea no era hacerla sufrir, pero por suerte hoy todo salió de maravilla. Antes de entrar, a la iaia se le ocurrió darle un tiburón para que lo llevara a la piscina y se lo mostrara al profesor, y la idea resultó magnífica. El tiburón fue la sensación y Camila estuvo feliz mostrándoselo a todo el mundo, empezando por la señora de la recepción. Entró tranquila, no soltó ni una sola lágrima durante los 45 minutos que duró la clase, nadó sola (con manguitos, claro), jugó con sus nuevos amiguitos y salió muy muy contenta. Por si acaso, el tiburón volverá con nosotros el próximo martes.
domingo, 31 de enero de 2010
Mocos
Suponemos que todos los niños se comen los mocos en algún momento. Camila estos días los ha descubierto, ¡y parecen gustarle!
lunes, 25 de enero de 2010
Fiesta

El fin de semana Camila fue a su primera fiesta infantil. Era el cumpleaños de Pau, un amiguito del colegio, y la fiesta era en Aventura Park, uno de esos sitios llenos de juegos y piscinas de pelotas. Al llegar Camila se pegó a la mamá como una koala y sólo quería estar cargada. Ahí se notó que era la más pequeñita, y es que sus compañeros tienen casi todos tres años. Por suerte, después de la merienda y de la aparición de un cocodrilo, finalmente se soltó y se animó a meterse en los juegos con sus amiguitos. Bastó que probara una vez y ya no volvió a salir de ahí. Estuvo jugando hora y media sin parar. Seguro volveremos a llevarla.
Pd: Algo curioso, la madre de Julieta, una de las amiguitas, contó que un día su hija le había dicho "cuando tenga una niña le pondré Camila". El nombre de nuestra chiquitina le parece muy bonito.