La Iaia se va de viaje por más de un mes, algo que normalmente a Camila le daría "mucha penita", pero por suerte la Tata está por aquí. Camila le cuenta a la gente: "La Iaia se va a Colombia pero no voy a estar triste porque no me voy a quedar sin abuelita".
domingo, 1 de enero de 2012
sábado, 31 de diciembre de 2011
Navidad
Estas navidades fueron más navidades que nunca desde que nació Camila. Por primera vez armamos árbol y pesebre, y Camila estuvo atenta al calendario y ansiosa con la llegada de Papá Noel. Claudia y Alicia vinieron a pasar las fiestas con nosotros y todos nos lo pasamos muy bien. Camila tuvo muchos regalos bonitos, y Papá Noel le trajo la casa de Playmobil que quería, la "casa grandototota". Incluso el libro mágico hizo su aparición, pues, como dijo Camila, "vio que todo el mundo traía regalos y dijo «yo también traigo uno»".
Estos días han sido muy caseros, con muchos juegos en familia y muy buenos momentos. Unas navidades "de verdad verdad", como queríamos.
domingo, 18 de diciembre de 2011
4 años
jueves, 8 de diciembre de 2011
Trabajo en equipo
Una de esas frases que pasarán a la historia familiar. Hoy Camila iba a hacer caca y la mamá dijo "yo también". Camila le sugirió que fuera al otro baño, y al momento preguntó de un baño al otro: "¿Mamá, esto es trabajo en equipo?".
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Partido de dos
Estábamos viendo un partido de fútbol y Camila dijo: "¿Y no hay un partido de dos?". Le preguntamos que cómo así, y dijo "Prefiero un partido de dos, como el del otro día". Y ahí entendimos que se refería al tenis.
Zelda
Estos días Camila y el papá han estado jugando la última entrega de Zelda, Skyward sword. Camila cada vez entiende más la lógica de los acertijos y se orienta mejor en el mapa, y sigue la historia bastante bien. Anoche, en un momento en el que Zelda y Link (que Camila decidió bautizar Camiloco) se encontraron pero tuvieron que separarse de nuevo, Camila se conmovió mucho, y hoy dijo "ayer casi lloro de la emoción". Realmente le encanta el juego, y lo ve como si fuera una película que controla el papá. Hace un rato, por ejemplo, cuando la mamá se iba a poner a trabajar y ella estaba viendo jugar a papá desde uno de los pufs, le dijo: "mamá, ¿te arrunchas aquí conmigo?"
jueves, 1 de diciembre de 2011
Generaciones.
Esta noche Camila dijo dos cosas que nos encantaron. Primero estaba viendo fotos de cuando el papá era bebé, muy emocionada, y de repente dijo: "¿Y ya sabías que existía?". Al comienzo el papá no entendió y le preguntó a qué se refería. Ella repitió: "Ya sabías que yo existía?".
Y luego estaba guardando los títeres y le dijo a la mamá: "Dejemos por fuera este muñequito que tú me regalaste cuando era bebé, que me encanta", refiriéndose a un muñequito de fieltro que la mamá le trajo de Estambúl cuando Camila tenía dos años. La mamá, enternecida, le dijo que le alegraba que le gustara tanto y que ojalá lo guardara toda la vida. Y Camila dijo: "Sí, se lo regalaré a mis hijos, y mis hijos se lo regalarán a sus hijos".
The Darwin way of life.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
¡Eh!
Como era de esperar, Camila tiene un acento un poco extraño. No habla ni como colombiana ni como española, sino que hace una mezcla curiosa, lo mismo que le pasa con el vocabulario. Lo que sí es cierto es que últimamente la hemos sentido bastante españolizada. Desde hace unos días, por ejemplo, tiene pegado el "eh" al final de las frases. Dice: "Sabe un poco a fresa, eh", "Esto es mío, eh", "yo lo dejé aquí, eh"... No podemos evitar burlarnos un poco, pero qué tal que nos lo pegue, eh...
domingo, 20 de noviembre de 2011
Democracia
Esta mañana le dijimos a Camila que más tarde nos iba a acompañar a votar. Ella dijo: "Vale, pero me dan una bolsa pequeña que pueda cargar".
domingo, 13 de noviembre de 2011
Lo tengo en mi cabeza
Desde hace tiempo, desde que algún día le dijimos algo sobre que los recuerdos están guardados en la cabeza, Camila quedó encantada con esa idea y la utiliza en muchos contextos. Como cuando olvidamos algo o no sabemos dónde hemos dejado alguna cosa y nos dice "Busca en tu cabeza". O como hace un momento, que después de que llevara más de cuarenta y cinco minutos en su cama gritó: "Mamá, se nos olvidaron dos cosas, quitarme las pantuflas y la rosa mosqueta". La mamá le dijo: "qué bien que te acordaste", y contestó: "Es que lo tenía en mi cabeza".