miércoles, 9 de julio de 2014

Y llegó la Tata

La Tata llegó el lunes pasado de visita. Jacobo se acostumbró muy rápido y ya juega con ella y salen de paseo sin problemas. Camila también está feliz con la abuelita,  y aunque pasa tiempo con ella,  lo cierto es que Jacobo no se puede quejar,  pues sigue jugando muchísimo con él.

Recocha

Ahora que Jacobo ya no es tan bebé realmente juega mucho con su hermanita. Pasan ratos largos jugando solos, recochando. Por ejemplo, Camila se acuesta y él se le trepa y le toca tambor en la panza, o gatean juntos y él se pasa por entre sus piernas. O desmontan el sofá y juegan entre los cojines. La ventaja es que Jacobo ya no le tira tanto del pelo ni la rasguña, así que los dos se lo pasan muy bien y los papás no tenemos que intervenir mucho.
Hace unos días estaban los dos solitos jugando y oímos que Camila le decía a su hermanito:  "Jacobo,  tienes que entender que cuando venga la Tata yo pasaré tiempo con ella".  Qué gracia nos hizo.

¿Por qué les salió así?

El otro día Jacobo esparció un poco de yogurt sobre la mesa y Camila dijo "No Jacobo,  sin hacer cochinadas".  Y nos contó que un niño de su cole, digamos XX, se lo pasa haciendo cochinadas y tonterías, y nos dio un par de ejemplos.  Después preguntó: "¿Por qué XX les salió así?".  Ay nuestra chiquita y la genética...

domingo, 15 de junio de 2014

10 meses


Y Jacobo cumplió diez meses. Está hecho un gateador profesional y ya avanza de pié empujando cualquier cosa que resbale: sillas, el cochecito de Pocoyó, una caja llena de juguetes, la mesa de juegos... Un par de veces ha soltado las manos y se ha quedado de pie solito, pero todavía se asusta. Lo que sí aprendió ya es a subir escaleras y a bajarse de la cama de los papás. Todavía no dice ninguna palabra con sentido, pero grita y se ríe como loco, sobre todo con su hermanita (hay días que no entendemos por qué se ríe tanto con las cosas que ella le hace, desde simples miradas a bailar dando vueltas o caminar en cuatro patas).

El juego estrella de estos días ha sido el de los cambuches. Camila los construye con los cojines del sofá, el tapete de juegos, mantas y todo lo que encuentra a mano.  Invaden media sala y lo dejan todo muy desordenado, pero se divierten un montón.


Jacobo sigue comiendo más o menos bien y durmiendo un poco mejor, aunque al final siempre amanece en  la cama de los papás. Esta semana ha hecho mucho calor así que se baña un par de veces al día (le encanta el agua) y se lo pasa en body o incluso sólo con pañal, como en esta última foto con su amigo el león.


viernes, 13 de junio de 2014

Arte efímero

Desde que Camila entró al colegio le solemos hacer dibujos en los tapers en los que lleva la merienda (sánduches, fruta, galletas, queso...). Es nuestra forma de marcarlos y a ella le encanta. Le hemos hecho robots, bicicletas, animales, paisajes, y hasta retratos de Jacobo. Estos dos son los que está usando en estos días:


Lo hacemos desde antes de conocer al simpático papá que se volvió rico y famoso por hacer lo mismo en las bolsas de sánduches de sus hijos. Nuestros dibujos no son tan espectaculares, y son más bien "arte efímero", pues se borran tras un par de días, aunque por otro lado son más ecológicos, pero lo que sí es seguro es que nuestra hijita tiene una dieta mucho más equilibrada.

miércoles, 11 de junio de 2014

Calvin & Hobbes y la genética

El otro día Camila le dijo a papá que quería otro bebé,  pero que fuera niña.  Él le dijo que eso no se puede elegir,  y Camila le contestó: "Sí,  tú eres el que elige, con los espermatozoides".

Por la tarde el papá le contó a la mamá la conversación un poco sorprendido.  La mamá se rió como loca, pues supo inmediatamente a qué se debía el comentario.  La noche anterior Camila había estado leyendo Calvin y Hobbes y la mamá le tuvo que explicar un chiste que no había entendido.  El chiste era este:


Jacobo, ñam, ñam

Tenemos el blog un poco olvidado y se nos acumulan las cosas que queremos contar. El otro día, por ejemplo, Camila escribió su primera entrada, aunque la quería hacer más larga y al final no la publicamos. Había escrito:

Hoy  comimos (san) Jacobo. ¡Ñam ñam! Jacobo estaba muy rico.

Anoche descargamos las fotos de la cámara y al ver esta escena de los dos hermanitos pensé que era perfecta para acompañar la entrada y retomar la actividad en el blog.




domingo, 18 de mayo de 2014

Gusano aventurero

Esta mañana salimos al balcón y nos encontramos esto:


Siempre hemos tenido las cajas destapadas y nunca se nos había escapado ningún gusano. Al parecer en la tercera generación está presente el espíritu aventurero.

viernes, 16 de mayo de 2014

Nueve meses

Jacobo cumplió nueve meses. Ya lleva tanto tiempo fuera de la panza de la mamá como el que estuvo dentro. Está gateando mucho (ya recorre toda la casa en busca de aventuras), por fin le salieron dos dientes (justo los dos que se le han caído a Camila), cada día aprende a hacer ruidos nuevos (estos días está con unos Piu-Pau-Pui que parecen de robot), le encanta aplaudir (es de las primer cosas que sentimos que aprendió), sigue comiendo muy bien y, por suerte, duerme un poco mejor.

La salida de los dientes y su hábito de hacer muchas cacas al día (sí,  volvimos a las antiguas andadas), han hecho que en estas semanas tenga el culito muy irritado, demasiado.  Lo pasa muy mal y nosotros también,  aunque por suerte sólo le duele en momentos puntuales y el resto del día está feliz y tranquilo.

Con Camila sigue igual de contento, y ella con él. Camila está feliz de que gatee y pueda jugar mas con él, como a perseguirlo, o a esconderse y que él la busque, pero por otro lado tiene que cargarse de paciencia, pues el chiquitín todo el tiempo quiere coger sus cosas o trepársele encima y colgársele del pelo.

Ya presentamos la solicitud para que entre a la guardería el próximo septiembre.  Este chiquitín se nos hace grande.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Tercera generación

Hace más o menos un mes comenzaron a salir los gusanitos de seda de los huevos que guardamos del año pasado. Habíamos decidido que esta vez no tendríamos gusanos y los regalaríamos todos, pero Camila nos pidió que guardáramos unos cuantos, así que nos quedamos con los huevos. Poco a poco comenzaron a salir y a salir y, sin darnos cuenta, llegamos a tener unas cuantas cajas llenas de gusanos. Hemos regalado unos sesenta y nos quedan unos sesenta más, que comen y comen y comen, por lo que cada día tenemos que conseguir montones de hojas de morera.  Menos mal ya comienzan a hacer capullos.

Quién nos iba a decir que de los diez gusanos que nos regalaron hace dos años, después de haber completado dos ciclos, pasando por una terrible masacre, íbamos a tener una tercera generación tan numerosa, sobre todo habiendo decidido no tener ninguno... Eso nos pasa por ponerle al blog The Darwin way of life.