Hoy Camila y Papá pasaron un bonito día. La chiquita le dio un dibujo de una "P de Papá" y un regalito que ella misma envolvió. También le preparó un pastel, y es que pese a seguir malita, estaba entusiasmada con la idea de celebrar el "día de Papá".
La mamá quería hacer un montaje de fotos de los dos juntos, y ya tenía listo éste, que incluye dos imágenes de hoy,
cuando se acordó de unas fotos viejas y pensó que a Papá le gustaría volver a verlas:
¡FELIZ DÍA!
viernes, 19 de marzo de 2010
Día de Papá
jueves, 18 de marzo de 2010
Cumplemés pasado por mocos
Este cumplemés cogió a Camila enfermita. Entre conjuntivitis, bronquitis, fiebre, gotas y antibióticos, la pobre no está en sus mejores días.
Pese a este final mocoso, este mes fue muy divertido. Camilia siguió yendo a la piscina, dichosa en su condición de delfín blanco, y cada vez aprende más cosas en el cole, desde quién es "la Kity" hasta un par canciones en catalán (su catalán, se entiende).
martes, 16 de marzo de 2010
Pofunda, pofunda, pofunda
Camila se despertó ayer con el ojo un poco rojo y en la tarde ya lo tenía inflamado. Hoy fuimos a la pediatra y confirmó nuestras sospechas: conjuntivitis y mínimo tres días sin cole, pues es contagiosa.
Lo curioso fue que Camila no se enteró de que había ido al médico. Después de pasar casi todo el día feliz con la Iaia, se quedó profundamente dormida en el puf justo quince minutos antes de la cita. Fue imposible despertarla, así que la mamá le puso el abrigo, se la llevó a hombros hasta el carro, la amarró a la sillita, la llevó hasta el centro médico, la bajó en brazos, la pediatra la atendió, le revisó el ojo y le auscultó los pulmones (pues también tiene algo de tos), la mamá la sacó de nuevo en brazos, la acomodó en el carro, la llevó a casa y la volvió a poner en el puf, donde durmió plácidamente durante una hora más. Estaba "pofunda, pofunda, pofunda", como decía su abuelita tata cuando pequeña.
martes, 9 de marzo de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
Mamá feliz
Ya hay muchas cosas que a Camila le gustan y que comparte con la mamá, como comer chirimoya, armar rompecabezas y jugar con plastilina, pero hoy hubo dos momentos especialmente emocionantes.
1. Camila probó los macarrones con roquefort de la mamá y le gustaron tanto que se los cambió por sus macarrones boloñesa.
2. Antes de irse a la cama, la chiquita dijo que quería hacer "pipi" y se fue para el baño con un libro de postres. Estuvo un largo rato mirando las fotos, señalando sus ingredientes favoritos y diciendo "hummm, rico".
La mamá está encantada imaginándose todos los platos con queso azul y todos los postres que preparará con Camila en el futuro. "Hummm, rico".
domingo, 28 de febrero de 2010
Delfín blanco
El jueves pasado Camila tuvo su última clase de natación del trimestre. Estuvo espectacular. Nadie creería que hace un par de semanas la piscina hizo derramar tantas lágrimas. La clase duró 45 minutos en los que Camila nadó muy bien y estuvo sonriente y juiciosa. Al final le dieron el título de delfín blanco. Para los papás, claro está, el delfín blanco más bonito del mundo mundial.
sábado, 20 de febrero de 2010
Mes veintiséis
Éste fue un mes muy frío, muy lluvioso y muy casero. Los papás tenían bastante trabajo, así que Camila se quedó casi todos los días a comer y dormir en el cole. Su vida social comienza a ser más intensa que la de sus padres, pues sus amiguitos empiezan a cumplir tres años y la invitan a todas las fiestas. A final de mes vino Julieta y las dos primitas pasaron unos días muy felices, como puede verse en las fotos.
domingo, 14 de febrero de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
Visita de Julieta
Julieta vino a pasar unos días donde la Iaia y ayer nos vino a visitar. Las dos primitas estuvieron felices pese a que Camila ha estado con un poco de fiebre. Se entienden muy muy bien. La Iaia les tiene muchos planes, así que ojalá Camila se termine de mejorar pronto para que pueda disfrutar al máximo de su querida "Güieta".
jueves, 4 de febrero de 2010
Como pez en el agua
Hoy por fin Camila se quedó feliz y tranquila en la piscina. Últimamente había llorado bastante e incluso habíamos pensado desistir y esperar un tiempo para retomar las clases si la cosa no cambiaba, pues la idea no era hacerla sufrir, pero por suerte hoy todo salió de maravilla. Antes de entrar, a la iaia se le ocurrió darle un tiburón para que lo llevara a la piscina y se lo mostrara al profesor, y la idea resultó magnífica. El tiburón fue la sensación y Camila estuvo feliz mostrándoselo a todo el mundo, empezando por la señora de la recepción. Entró tranquila, no soltó ni una sola lágrima durante los 45 minutos que duró la clase, nadó sola (con manguitos, claro), jugó con sus nuevos amiguitos y salió muy muy contenta. Por si acaso, el tiburón volverá con nosotros el próximo martes.