jueves, 6 de agosto de 2015
Ausentes
miércoles, 20 de mayo de 2015
Cuarta generación
La cuarta generación de gusanitos ya está aquí. Dimos unos sesenta en adopción y nos quedamos otros tantos. Como siempre, comen y comen y crecen y crecen, y ayer algunos comenzaron a hacer los capullos. Este año también apareció un aventurero, pero esta vez llegó más lejos y esta mañana encontramos un capullo en el techo del balcón. Definitivamente lo mejor será dejar las cajas tapadas.
Como comen tanto, tenemos que ir a recoger morera casi a diario, pero por suerte este año se sumó un integrante nuevo al equipo de recolección:
viernes, 24 de abril de 2015
Kiko
El otro día rescatamos a Kiko, el triciclo que tantas alegrías le dio a Camila hace unos años:
Jacobo está encantado. Se baja desde la guardería hasta la casa prácticamente sin parar. O va por la Riera dando caña.
Aunque las subidas le cuestan y prefiere ir en bajada. Claro, es mucho más divertido.
El Ratón Pérez y el diente perdido
A Camila se le cayó un nuevo diente. Esta mañana en el desayuno estuvimos inventándonos una historia en la que una niña dormida, al girarse, le daba sin querer un empujón al Ratoncito Pérez y hacía que se diera un golpe contra el borde de la cama y se desmayara, con lo cual no recogía ningún diente más esa noche. Al otro día la niña se lo encontraba junto a su cama y descubría que el golpe le había hecho perder la memoria.
La historia comenzaba bien, pero ya era hora de salir para el colegio y la mamá despistada dejó el diente sobre la mesa. Pues bien, el diente desapareció. Ya barrimos y buscamos por todas partes, pero nada, no lo encontramos. La mamá aceptó su culpa (aunque intentó echársela al papá, todo hay que decirlo), y le pagará el diente a Camila, que se lo tomó bastante bien.
No sabemos si fue una venganza del Ratoncito Pérez o si es simplemente un despiste más de la mamá despistada, pero el hecho es que Camila comienza a acumular sus propias historias con los dientes. El primero se lo comió, otro se lo quedó de recuerdo y ahora este se lo perdió la mamá.
24.04. Actualización: Esta mañana Camila encontró el diente enredado en los pelitos del tapete del baño. Camila lo encontró, así que esta noche lo dejará bajo la almohada y caso resuelto... uffff.
jueves, 23 de abril de 2015
Primavera
Cómo cambia todo con la llegada de la primavera.
Vuelven los días de playa (incluso a la salida del colegio, qué maravilla):
Las tardes de parque:
Y las trasnochadas.
Cómo nos cuesta meter a los chiquitos temprano en la cama. Aquí dos fotos tomadas después de las 10 de la noche.
Camila y Jacobo muertos de la risa esperando a papá, que sube en el ascensor después de sacar la basura:
lunes, 20 de abril de 2015
Puça
El fin de semana pasado tuvimos de visita a la Puça, la mascota de la clase de Jacobo. Jacobo jugó bastante con ella, la llevó de paseo a Barcelona, durmieron juntos... pero también se divirtió quitándole los pelos. Una semana después siguen apareciendo hilos naranjas por ahí.
sábado, 18 de abril de 2015
Cambuche
El otro día Camila aprovechó que habíamos puesto a secar las sombrillas en el balcón y se hizo este cambuche.
Lágrimas
Han vuelto las lágrimas a la hora de dejar a Jacobo en la guardería. Y nosotros que ya habíamos cantado victoria... El chiquitín entra un poco tenso, y juega o mira algún libro o se sube a algún coche, pero la mamá tiene que estar pegada a él, y cuando llega la despedida, aparece el llanto. Dura segundos, pero dura, y aunque duele muy poquito, duele.
miércoles, 15 de abril de 2015
Jacobo, 20 meses
Eso sí, también ha desarrollado una habilidad para los gritos aterradora. Cuando algo no le gusta o alguien le coge algo que él quiere (porque puede ser muy simpático, pero eso de compartir todavía lo lleva muy mal), da unos gritos pavorosos. Le insistimos en que en esta casa no se grita, pero no parece importarle mucho. Camila ya nos ha pedido un par de veces que le compremos tapones, y sufre mucho con sus gritos, pero sigue adorándolo.
Todo el mes estuvo sano y no faltó ni un solo día a la guardería. Cada mañana sale feliz con su morral a la espalda y algún muñeco, carrito o juguete en la mano, y que no suelta por nada del mundo, como si los tuviera pegados a los dedos. No es fiel a ningún muñeco o peluche en particular, como otros amiguitos de la guardería, y cada noche duerme con uno diferente: el mico que le regaló Hernán, el libro de Trucas, un conejito de Camila, un coche diminuto, una figurita de Pocoyó, un huevo de juguete... Como decimos, está muy gracioso. Y muy guapo...
domingo, 12 de abril de 2015
Y por fin... Camila
Jacobo ya decía el nombre de casi todos los compañeritos de la guardería, de los abuelitos, los tíos, algunos personajes de dibujos animados, pero "Camila", nada. Preguntaba por ella, la buscaba, le mostraba cosas, etc., pero no la llamaba de ningún modo, sólo decía algo como "mm". Pero esta semana por fin comenzó a decirle algo que suena entre "Ila" y "Ela". Camila está encantada, aunque dice que le gustaría que le dijera "Lila", que es su color favorito.










