domingo, 12 de abril de 2015

Dulces sueños para todos...

Aprovechando las vacaciones de Semana santa decidimos poner fin a la lactancia. En realidad queríamos hacerlo en enero, pero entre que Jacobo estuvo malito y no comía tan bien y parecía todavía muy dependiente de la leche de la mamá,  lo habíamos ido aplazando.

Pero ya que en el último mes Jacobo se convirtió en todo un tragón y habíamos podido limitar la leche a las noches (al ir a dormirse y a las dos o tres  o cuatro despertadas habituales), el momento parecía perfecto.  Y así lo fue.  El destete fue muchísimo más fácil de lo que pensábamos,  y después de tres noches un poquito complicadas, por fin Jacobo comenzó a pasar la noche completa de largo. ¡Hurra! A veces se despierta,  pero o se calma solo, sin dejar que lo toquemos ni nada, o llega caminando a la cama de los papás, tranquilito y sin llorar,  se sube y duerme un par de horas más entre los dos.  Y todo tan contentos....

martes, 31 de marzo de 2015

Papáaaaa....

Eso es lo que gritan Jacobo y Camila cuando vuelven a casa por la tarde: Papáaaaaa, y se van corriendo a buscarlo a su estudio. A veces Jacobo comienza a llamarlo desde la puerta del edificio o mientras subimos, y se oye Papáaaaaa por toda la escalera.

Ayer celebramos el día del padre en España, desde temprano, pues Camila fue a comprarle un croissant de frankfurt antes de las 8 de la mañana (con la mamá, claro). El regalo especial del día fue un acertijo con pistas escondidas en diferentes libros de la biblioteca, así que por la tarde el papá estuvo haciendo de detective y Camila fue su ayudante. Hicieron un super equipo.



domingo, 29 de marzo de 2015

Primera vez

Como suele decirse,  siempre hay una primera vez para todo.

Hace unos días nos sorprendimos al ver en la agenda que por fin, después de 5 meses de guardería, Jacobo se había comido todo.  Siempre nos apuntaban "poco-1/2-poco", o "poco-nada-poco", y el otro día, chachán:


Lo mejor es que se ha vuelto a repetir, y un día, por ejemplo, nos encontramos una graciosa nota que decía que pesáramos a Jacobo,  que seguro se había engordado un kilo y medio, pues había repetido sopa y albóndigas como loco.

Pero el viernes pasado llegó la primera vez más esperada de todas: Jacobo no lloró cuando lo dejamos.


Y durante esta semana se repitió tres veces, así que podemos estar muy pero muy contentos.  Vaya si hay que celebrar...  Ahora esperamos que las vacaciones de Semana Santa no signifiquen un paso atrás.

lunes, 23 de marzo de 2015

Caqué

El otro día, recién levantados, Jacobo se fue corriendo a la cocina y le señaló a la mamá su taza y le dijo: "Caqué".  La mamá quedó conmovida,  no sólo al comprobar que se aprendió una nueva palabra, sino porque tal como la dijo parecía casi ofreciéndose a prepararle su primer café de la mañana. 


Al otro día lo volvió a hacer.  Cómo nos conoce este chiquitín. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Jacobo. 19 meses

Este último mes se pasó volando.  Seguimos diciendo que Jacobo tiene año y medio,  pero poco a poco se acerca a los dos.



De lo mejor del mes fue que Jacobo estuvo sano: aparte de unos cuantos mocos, no tuvo ni resfriados ni fiebres ni nada terminado en "itis", y eso lo hizo un mes tranquilo y feliz.  Pudo ir todos los días a la guardería,  y aunque sigue llorando cada mañana,  le dura sólo unos cuantos segundos y luego se lo pasa de maravilla. A la salida está radiante, y quiere que Camila y la mamá se queden jugando con él en la clase. Les muestra sus juguetes favoritos, las fotos, la cocinita, los coches...  

Porque le encantan los coches, ya sean pequeños, medianos o grandes. Cualquier cosa que tenga ruedas termina rodando, y cualquier cosa que sea medio circular se convierte en un timón. A veces pide que lo dejemos un rato en el puesto del piloto del coche de verdad: señala el timón y dice "Run run", y cuando lo subimos se pone dichoso a manejar. 


Casi cada día nos sorprende con alguna palabra nueva, pronunciada a su manera, claro: "nana" (naranja), "nena" (magdalena), "Memo" (Elmo), "chucho" (sucio)...  

Come muchísimo mejor, a veces solo, sobre todo el yogurt, aunque a veces elige quién es el afortunado que se lo dará y, por ejemplo, llama al papá y le entrega el vasito junto con una cuchara para que se siente a su lado a dárselo.


Ya sale como un grande a dar paseos por el pueblo caminando. Le encanta saltar en los charcos con botas de agua, y sin ellas, y recoger a la hermanita del colegio e ir con ella al parque.


El otro día aprendió a tirarse solo por el super tobogán y no podía creer tanta felicidad.  Se tiró unas 20 veces seguidas sin dejar de reírse.  Y  es que Jacobo se ríe un montón, y nos hace reír un montón.


Caca y Popo

No,  esta entrada no pertenece a la serie "Cómo hablar de la m..."

Resulta que Jacobo dice que se llama Popo (así, sin acento, por suerte).  Comenzó a decirlo el sábado pasado. Se encontró un calcetín suyo y dijo "Popo",  y luego  lo volvió a decir a lo largo del día al señalarnos su cepillo de dientes: "Popo", su mochila: "Popo", su pijama: "Popo".

En la guardería sus amiguitos ya le dicen de muchas formas: Jacopo, Japopo, Jopo, así que nos imaginábamos que comenzaría a llamarse a sí mismo de algún modo, pero su elección nos ha hecho mucha gracia.

Cuando Camila era pequeña duró un buen tiempo diciendo que se llamaba Caca.  Y resulta que ahora tenemos un Popo.  Así que en realidad sí que parecería que es una entrada sobre cómo hablar de la m...  Específicamente sobre el punto 2.

martes, 10 de marzo de 2015

Primitos express

Los primitos vinieron unos días de visita. Era menos de una semana y Camila tenía colegio, pero se lo pasaron muy bien.  Así hubieran venido un mes entero les habría faltado tiempo para todo lo que querían hacer. Aquí unas cuantas fotos de recuerdo:

Preparando una obra de teatro sobre unas brujas que raptaban a un bebé (Jacobo,  que, como no, estaba vestido de Supermán)

Una pausa para comerse la paleta

Jugando a las 10 de la noche

Jugando a las 12 de la noche

Las chicas sobre ruedas

Jugando en la playa con la Iaia


lunes, 9 de marzo de 2015

Caballito naranja

Camila ya es caballito naranja. Ya nada bien debajo del agua, maneja bien los brazos, recoge objetos... pero sin duda en lo que mejor le va es nadando de espalda. El otro día hubo puertas abiertas y pudimos comprobar cómo avanza de rapido.


Aquí con su amiguita Laia.


Y aquí la barra que tuvo en el balcón, que no paró de animarla.



lunes, 2 de marzo de 2015

Tablas

Camila se está aprendiendo las tablas de multiplicar en el colegio y tiene que practicarlas bastante en casa. El otro día se nos ocurrió que el lego daba mucho juego, y así fue...


jueves, 19 de febrero de 2015

18 meses de Jacobo

La mamá llevaba un par de meses diciendo que Jacobo tenía año y medio,  pero por fin es cierto.  Año y medio... Se dice pronto,  pero es increíble que el chiquitín de la casa ya sea así de grande.




En este último mes los cambios han sido muchos.  Ya corre, por ejemplo, y dice más palabra, como Rara (Clara), lleta (galleta), Elly (la elefante rosa de Pocoyó), Cuac Cuac (pato,  cómo no), Muu (vaca), Pampa (Tío Juampa), ente (caliente), ayayai (para cosas peligrosas)... Y una que nos encanta: Tonto.  Cuando se pega y no estamos con él,  va y nos busca y nos lleva de la mano para mostrarnos con qué se pegó y luego le da un golpe a la mesa, al juguete, al suelo o a lo que sea con lo que se haya pegado y dice "tonto".   También dice mucho "Ta",  que si lo acompaña con un gesto con las manos significa ¿dónde está? y si lo dice como afirmación significa "aquí está".  


Aunque habla poco (comparado con Camila a su edad), se hace entender a la perfección.  Por ejemplo si le damos un trozo de pan,  nos coge de la mano y nos lleva a la cocina y nos muestra la mermelada. O si quiere oir música,  va y nos busca,  nos coge de la mano y nos lleva al equipo de sonido y nos muestra el disco que quiere.  O si se le cae uno de sus huevos de mentiras (le encanta jugar con huevos) en un sitio al que no llega,  va y nos busca y nos señala el lugar y dice "Ou, ou".  Y también lo entiende casi todo. Un día, por ejemplo, la profesora me contó que se había pegado en la cabeza, pero él no estaba oyendo.  A la salida le dije entre mimos: "¿que hoy te pegaste? Pobre..." y me mostró dónde se había pegado. O el otro día,  que me dio un disco de Elmo para que se lo pusiera en la tele y dije en voz alta,  más para mí: "ah, no, no te voy a poner pelis hasta que no recojamos todas las fichas del cuarto" (pues habíamos estado haciendo torres), y de inmediato se fue al cuarto a recoger todo... 


También le encanta comunicarse con los electrodomésticos. Una vez al día, mínimo, va a la cocina y visita al minipimer y le hace ruiditos como con la garganta (algo como grruhhhhh grruhhhhh ),  o habla con la aspiradora, o con el secador.

En cuanto a la comida,  pues después de varias semanas malito (encadenó otitis, faringitis y gastritis) por fin parece haber recobrado el apetito.  Tiene sus días, pero en general no podemos quejarnos. Sus cosas favoritas son: el huevo, el yogurt, los macarrones, el jamón serrano (fue el que más disfrutó de la paletilla que nos regalaron), la pera y las fresas. Una buena noticia es que salió igual de gazpachero que la hermanita, y siempre se quiere tomar el gazpacho él solito (con el reguero que eso implica). 


Se parte de la risa cuando Camila juega a imitarlo (a ver si conseguimos hacerles un video), o a perseguirlo, o a recochar con él en el túnel y los pufs.  Los tirones de pelo quedaron atrás.  Ahora es muchísimo más cariñoso, y por ejemplo si ella se pega,  le acaricia la cabeza y le da un besito, y si sabe cuál fue el culpable, le da un golpe y, cómo no,  le dice "tonto".   Y si ella juega a imitarlo,  él la imita en todo, quiere hacer todo lo que ella hace, comer todo lo que ella come, subirse a donde ella se sube... Y aprende todo lo que ella le enseña.  Por ejemplo,  le enseñó a preguntar con gestos "¿qué hora es?": se señala la muñeca y luego abre las manos hacia los lados a modo de pregunta. 


El día que cumplió año y medio le celebramos el Día de Jacobo,  aunque obviamente él sigue sin enterarse mucho. A Camila se lo celebramos desde los dos años y medio, una edad a la que ya era del todo consciente de que era un día especial, así que por ahora fue más una celebración para los demás.  Jacobo llevaba tres días con fiebre altísima así que no estaba para mucha fiesta, pero en la tarde,  con los remedios haciendo efecto, sí que pasó un buen rato de buen ánimo y feliz.  Era carnaval, así que nos disfrazamos en casa y le dimos su regalito: un lego de supermán ("man") para el supermán de la casa.