lunes, 20 de abril de 2015

Puça

El fin de semana pasado tuvimos de visita a la Puça,  la mascota de la clase de Jacobo. Jacobo jugó bastante con ella, la llevó de paseo a Barcelona, durmieron juntos... pero también se divirtió quitándole los pelos.  Una semana después siguen apareciendo hilos naranjas por ahí.



sábado, 18 de abril de 2015

Cambuche

El otro día Camila aprovechó que habíamos puesto a secar las sombrillas en el balcón y se hizo este cambuche.


Libros, música, comida, juguetes, adornos, lápiz y papel...  No faltaba nada.

Lágrimas

Han vuelto las lágrimas a la hora de dejar a Jacobo en la guardería.  Y nosotros que ya habíamos cantado victoria...  El chiquitín entra un poco tenso, y juega o mira algún libro o se sube a algún coche, pero la mamá tiene que estar pegada a él,  y cuando llega la despedida, aparece el llanto.  Dura segundos, pero dura,  y aunque duele muy poquito,  duele.

miércoles, 15 de abril de 2015

Jacobo, 20 meses

Jacobo está super gracioso.  Se emociona como loco por todo: por una uva, por una uva pasa, por una moto (popo), por un libro que le gusta...

Este último mes ha cambiado mucho.  La Iaia dejó de verlo casi el mes completo y no lo va a reconocer:  come tanto y tan bien que se subió un kilo (lo que había subido en los últimos tres meses) dejó la teta, duerme la noche entera de largo, llama a Camila por su nombre, ya dice "deu", "chao" y "adiós",  ya corre, ya monta en triciclo...


Eso sí, también ha desarrollado una habilidad para los gritos aterradora. Cuando algo no le gusta o alguien le coge algo que él quiere (porque puede ser muy simpático,  pero eso de compartir todavía lo lleva muy mal), da unos gritos pavorosos.  Le insistimos en que en esta casa no se grita, pero no parece importarle mucho. Camila ya nos ha pedido un par de veces que le compremos tapones, y sufre mucho con sus gritos,  pero sigue adorándolo.
Todo el mes estuvo sano y no faltó ni un solo día a la guardería. Cada mañana sale feliz con su morral a la espalda y algún muñeco, carrito o juguete en la mano, y que no suelta por nada del mundo, como si los tuviera pegados a los dedos. No es fiel a ningún muñeco o peluche en particular, como otros amiguitos de la guardería, y cada noche duerme con uno diferente: el mico que le regaló Hernán, el libro de Trucas, un conejito de Camila, un coche diminuto, una figurita de Pocoyó, un huevo de juguete...  Como decimos, está muy gracioso.  Y muy guapo...

domingo, 12 de abril de 2015

Y por fin... Camila


Jacobo ya decía el nombre de casi todos los compañeritos de la guardería, de los abuelitos, los tíos, algunos personajes de dibujos animados, pero "Camila", nada.  Preguntaba por ella, la buscaba, le mostraba cosas, etc., pero no la llamaba de ningún modo, sólo decía algo como "mm".  Pero esta semana por fin comenzó a decirle algo que suena entre "Ila" y "Ela". Camila está encantada, aunque dice que le gustaría que le dijera "Lila",  que es su color favorito.

Dulces sueños para todos...

Aprovechando las vacaciones de Semana santa decidimos poner fin a la lactancia. En realidad queríamos hacerlo en enero, pero entre que Jacobo estuvo malito y no comía tan bien y parecía todavía muy dependiente de la leche de la mamá,  lo habíamos ido aplazando.

Pero ya que en el último mes Jacobo se convirtió en todo un tragón y habíamos podido limitar la leche a las noches (al ir a dormirse y a las dos o tres  o cuatro despertadas habituales), el momento parecía perfecto.  Y así lo fue.  El destete fue muchísimo más fácil de lo que pensábamos,  y después de tres noches un poquito complicadas, por fin Jacobo comenzó a pasar la noche completa de largo. ¡Hurra! A veces se despierta,  pero o se calma solo, sin dejar que lo toquemos ni nada, o llega caminando a la cama de los papás, tranquilito y sin llorar,  se sube y duerme un par de horas más entre los dos.  Y todo tan contentos....

martes, 31 de marzo de 2015

Papáaaaa....

Eso es lo que gritan Jacobo y Camila cuando vuelven a casa por la tarde: Papáaaaaa, y se van corriendo a buscarlo a su estudio. A veces Jacobo comienza a llamarlo desde la puerta del edificio o mientras subimos, y se oye Papáaaaaa por toda la escalera.

Ayer celebramos el día del padre en España, desde temprano, pues Camila fue a comprarle un croissant de frankfurt antes de las 8 de la mañana (con la mamá, claro). El regalo especial del día fue un acertijo con pistas escondidas en diferentes libros de la biblioteca, así que por la tarde el papá estuvo haciendo de detective y Camila fue su ayudante. Hicieron un super equipo.



domingo, 29 de marzo de 2015

Primera vez

Como suele decirse,  siempre hay una primera vez para todo.

Hace unos días nos sorprendimos al ver en la agenda que por fin, después de 5 meses de guardería, Jacobo se había comido todo.  Siempre nos apuntaban "poco-1/2-poco", o "poco-nada-poco", y el otro día, chachán:


Lo mejor es que se ha vuelto a repetir, y un día, por ejemplo, nos encontramos una graciosa nota que decía que pesáramos a Jacobo,  que seguro se había engordado un kilo y medio, pues había repetido sopa y albóndigas como loco.

Pero el viernes pasado llegó la primera vez más esperada de todas: Jacobo no lloró cuando lo dejamos.


Y durante esta semana se repitió tres veces, así que podemos estar muy pero muy contentos.  Vaya si hay que celebrar...  Ahora esperamos que las vacaciones de Semana Santa no signifiquen un paso atrás.

lunes, 23 de marzo de 2015

Caqué

El otro día, recién levantados, Jacobo se fue corriendo a la cocina y le señaló a la mamá su taza y le dijo: "Caqué".  La mamá quedó conmovida,  no sólo al comprobar que se aprendió una nueva palabra, sino porque tal como la dijo parecía casi ofreciéndose a prepararle su primer café de la mañana. 


Al otro día lo volvió a hacer.  Cómo nos conoce este chiquitín. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Jacobo. 19 meses

Este último mes se pasó volando.  Seguimos diciendo que Jacobo tiene año y medio,  pero poco a poco se acerca a los dos.



De lo mejor del mes fue que Jacobo estuvo sano: aparte de unos cuantos mocos, no tuvo ni resfriados ni fiebres ni nada terminado en "itis", y eso lo hizo un mes tranquilo y feliz.  Pudo ir todos los días a la guardería,  y aunque sigue llorando cada mañana,  le dura sólo unos cuantos segundos y luego se lo pasa de maravilla. A la salida está radiante, y quiere que Camila y la mamá se queden jugando con él en la clase. Les muestra sus juguetes favoritos, las fotos, la cocinita, los coches...  

Porque le encantan los coches, ya sean pequeños, medianos o grandes. Cualquier cosa que tenga ruedas termina rodando, y cualquier cosa que sea medio circular se convierte en un timón. A veces pide que lo dejemos un rato en el puesto del piloto del coche de verdad: señala el timón y dice "Run run", y cuando lo subimos se pone dichoso a manejar. 


Casi cada día nos sorprende con alguna palabra nueva, pronunciada a su manera, claro: "nana" (naranja), "nena" (magdalena), "Memo" (Elmo), "chucho" (sucio)...  

Come muchísimo mejor, a veces solo, sobre todo el yogurt, aunque a veces elige quién es el afortunado que se lo dará y, por ejemplo, llama al papá y le entrega el vasito junto con una cuchara para que se siente a su lado a dárselo.


Ya sale como un grande a dar paseos por el pueblo caminando. Le encanta saltar en los charcos con botas de agua, y sin ellas, y recoger a la hermanita del colegio e ir con ella al parque.


El otro día aprendió a tirarse solo por el super tobogán y no podía creer tanta felicidad.  Se tiró unas 20 veces seguidas sin dejar de reírse.  Y  es que Jacobo se ríe un montón, y nos hace reír un montón.